jueves, 19 de febrero de 2009



“Si no hubiese estado un poco loco no habría llegado a donde he llegado”


Pepe Domingo Castaño (1942, Padrón, A Coruña) es una de las voces más conocidas de la radio deportiva de este país. Lleva más de 20 años como animador de “Carrusel Deportivo”, el programa deportivo con mayor audiencia los fines de semana. En su haber posee cuatro Premios Ondas, un Micrófono de Oro y una Antena de Oro. En la siguiente entrevista nos cuenta su historia:


En primer lugar, ¿Cómo te encuentras en estos momentos?
Pues bien, este año estoy mejor que nunca, ya que llevo seis meses haciendo ejercicio diario; andando bastante, jugando al golf y haciendo cinta. De modo que una buena forma física contribuye a que me encuentre en una buena forma laboral.

Comenzando desde el principio, ¿Cómo recuerdas tu infancia en Padrón?
La recuerdo de forma muy feliz. Teníamos muchas privaciones, ya que mi familia era de clase muy baja. Mi padre era ordenanza de una empresa de papelería y estraperlaba con todo tipo de cosas: lampreas, oro alemán… ya que había que mantener a la familia. También recuerdo mucho los días de Navidad y Nochevieja en los que íbamos por las casas a pedir el aguinaldo. Recuerdo también las primeras comuniones en las que el traje blanco era el mismo para todos mis hermanos (eran 12). Y recuerdo sobre todo a mi madre, que nos hacía los trajes, con unas fundas que tenían las sacas de azúcar, que eran preciosos. Tengo una infancia muy muy bonita, dura, pero bonita.


A principios de los 60 comenzó trabajando en una empresa de curtidos ¿Qué enseñanzas sacó de ese empleo?
Pues que era muy aburrido, que no era lo mío. Tenía que trabajar porque necesitaban dinero en casa. Los chavales de esa época en cuanto terminábamos el Bachillerato, nos poníamos a trabajar. Compaginaba ese empleo con el estudio de magisterio, pero no aprobé el segundo curso y lo dejé, y me dediqué únicamente a trabajar. Y no me gustaba lo que hacía pero tenía que hacerlo.


Hasta que entró en la radio, a través de unas pruebas organizadas por Radio Galicia ¿Tenía claro que quería trabajar en la radio?
Sí. Lo tenía tan claro que antes de ir a hacer las pruebas y saber si me cogían, ya me había dado de baja en la empresa en la que trabajaba diciéndoles que me iba a trabajar de locutor a Santiago. Esto fue como una obligación interna, para tener que ganar las pruebas por encima de todo, sino tendría que volver al trabajo. Y un día llamé a Radio Galicia, me contestó María Teresa Navaza, hace poco estuve con ella en Galicia y lo recordamos, y me dijo que las pruebas ya habían terminado y que ya habían elegido a los mejores. Le insistí y al final me dijo que fuese al día siguiente. Y allí fui, tras hablar con el director aceptaron escucharme y en cuanto dije mis primeras palabras ya me dijeron que estaba elegido. Y así entré en la radio.


Dos años después, en 1966, vino aquí a Madrid ¿Por qué se marchó de Galicia?
Lo que pasó fue que se me cayó un poco encima Santiago, estaba metido en todos los fregados; en obras de teatro, en la radio, en los festivales, en las orquestas. Y llegó un momento en que tenía todo dominado, y no tenía ninguna ilusión nueva. Y cuando no tengas ilusiones nuevas, tienes que romper con el pasado y empezar una vida nueva, sino te aburres con lo que estás haciendo, y el día que te aburras de algo, déjalo, de lo contrario acabarás por aburrir a la gente también. Y eso fue lo que pensé, así que cerré los ojos, cogí un tren y me vine a Madrid y que sea lo que Dios quiera, y al final salió bien.


Cuénteme ¿Cómo fueron sus primeros años aquí en Madrid?
Fueron muy duros. Creo que antes era más duro abrirse camino que ahora. Ahora hay más emisoras, hombre quizá haya menos posibilidad de trabajo ya que hay más gente que se dedica a esto. Pero no fue nada fácil, Madrid fue muy complicado y lo pasé muy mal, incluso pasé épocas de cierta hambre. También pedía dinero a Galicia a ver si me lo enviaba alguno de los amigos, unos funcionaban y otros fallaban. Pero yo lo que no quería era volver a Padrón derrotado, el orgullo y el saber que mi madre esperaba mucho de mí fue lo que me mantuvo en pie. Y los malos tiempos pasan, si tú tienes dentro una ilusión grande todo lo das por bien empleado. Y si pudiese volver atrás, repetiría los mismos pasos porque fue lo que me enseñó a darle valor a todo lo que tienes, a lo poco que tengas darle mucho valor.


Desde siempre, estuvo muy ligado al mundo de la música presentando programas musicales de diversa índole y actuando como cantante, llegando a alcanzar un rotundo éxito tanto en España como en América con canciones como “Neniña” o “Motivos” ¿Cómo recuerda toda esta etapa?
Fue una época hermosísima. Estaba en Radio Centro y mi ilusión era que me fichara la Ser y tardó cinco años, y en esa época estuve haciendo una radio soberbia, fue la mejor radio que hice en mi vida y era con un programa que se llamaba Discoparada que tuvo un éxito brutal. Entonces la Ser me llamó para seguir haciendo radio musical, y les propuse volver a hacer un programa que a mí me había enloquecido cuando estaba en el pueblo y que se llamaba El Gran Musical, que hacía años que había dejado de emitirse, aceptaron mi propuesta y resucitamos El Gran Musical que era uno de los programas que yo había soñado en presentar cuando estaba en Padrón. A partir de entonces, empecé a cantar, las canciones tuvieron un éxito brutal, fui número uno en España y en América pero sin buscarlo, nunca pretendí ser número uno ni en España ni en América, quizá si lo hubiese pretendido no lo hubiese sido nunca, pero me lo encontré de golpe, le gustaría la música o les gusté yo ¡Yo que sé! Pero fue, sin duda, la época más hermosa de mi vida, me divertía como nunca me he divertido jamás.


También trabajó en televisión presentando programas como “Voces a 45” o “300 Millones” y una posterior aparición en 1995 en el programa “Número 1” ¿Cómo valora su paso por la televisión?
Pues mira si a mi paso por la radio le doy un sobresaliente, a mi paso por la televisión le doy un aprobado raspado porque nunca me encontré a gusto. Yo creo que la televisión depende de muchas cosas, la radio depende de ti mismo, de un micrófono y de un técnico que si te conoce lo suficiente te hará la radio muy llevadera, pero la tele no depende ni de tu voz ni de lo que digas, hay unas luces que a veces fallan, hay un sonido que a veces falla, hay unos cámaras que te pueden sacar bien o te pueden sacar mal, hay un director que tiene una idea que, a lo mejor, es distinta que la tuya. Ya te digo nunca me encontré plenamente a gusto y desde aquella me prometí no volver a hacer televisión y no creo que lo haga.


En 1973 llega a la Cadena Ser, ¿Es verdad que cuando llegó a la emisora no pidió ninguna cantidad de dinero sino que únicamente el programa se emitiera en directo?
Realmente, les pedí hacer lo que yo quería que era El Gran Musical sólo les pedía eso, ellos me preguntaron cuanto quería cobrar y les dije que me importaba poco el dinero. Ellos me ofrecieron una cantidad, yo la acepté y al mes siguiente ya cobré el doble. Y a partir de ahí empecé a crecer, pero les resultó extraño que un chaval nuevo procedente de otra emisora no quisiera triplicar su sueldo.


Después de presentar diferentes programas deportivos y musicales, en 1988 comienza a presentar Carrusel Deportivo ¿Se imaginaba que Carrusel conseguiría alcanzar la dimensión que tiene ahora?
No, sencillamente porque Carrusel era un programa que estaba bien, que tenía su éxito pero que no pasaba de ahí , lo hacían Joaquín Prats y Vicente Marco fenomenalmente bien pero nada más. Además Carrusel Deportivo era otro de los programas que soñaba hacer, pero claro cualquiera hacía Carrusel Deportivo estando Joaquín Prats. Pero fíjate como es la vida, lo que te quita por un lado te lo da por otro lado, Joaquín Prats se fue a la COPE, ya que había tenido problemas con la Cadena Ser, y dejó un hueco en Carrusel y ahí fue donde empecé yo. Y luego vino Paco González que le dio un impulso enorme al programa porque confió, en primer lugar, en la animación, en mi trabajo y me animó a que no sólo hiciese publicidad, sino que interviniese en el programa todo lo que quisiese e incluso me dio permiso para involucrar a todos los corresponsales de todos los campos y al público en mis cachondadas publicitarias. Y ahí empezó ese maravilloso resurgimiento de Carrusel que se ha convertido en el programa de radio por excelencia, es decir, Carrusel es el compendio de todo lo que tiene que tener un programa de radio que es; información, ritmo, imaginación, libertad y humor. Los cinco elementos esenciales los tiene, otros programas pueden tener tres o cuatro, pero los cinco es muy difícil porque eso te lo da el deporte, te lo dan los goles que aportan ritmo, te lo da la publicidad que aporta ritmo e imaginación. Y teniendo todo eso, solo faltaba que la gente respondiera y la gente lo entendió y así se forjó Carrusel.


Desde que empezó en Carrusel en 1988 hasta ahora ¿Ha cambiado mucho el programa?
No, el programa es el mismo. Ha habido novedades, por ejemplo ahora mismo tenemos una máquina con la que metemos sonidos por medio para romper la monotonía, ha cambiado la publicidad el purito ya no está, los clientes van cambiando y eso es bueno también porque te obliga a tener la imaginación siempre en alerta ya que si viene un cliente nuevo tienes que inventarte algo nuevo que le guste. Hombre, comprendo que a mí me encantaba el purito, talón talón… pero los tiempos han cambiado y ahora con crisis hay menos clientes y trato de que cada cliente tenga su parcela de imaginación, de gracia y de estilo.


En el apartado individual ha recibido multitud de premios como cuatro Premios Ondas, Micrófono de Oro, Antena de Oro ¿Qué supone para usted recibir todos estos premios, les da mucha importancia o apenas los tiene en consideración?
Yo le di mucha importancia al primero, porque cuando empiezas una carrera y das el salto de tu pueblo hasta Madrid necesitas un premio que te demuestre que valió la pena haber arriesgado todo lo que arriesgaste para conseguir un premio. Y el primer Ondas fue la demostración de que se habían fijado en mí y me animó mucho en mi carrera. Luego tardé mucho en recibir el segundo Ondas, hasta 1996 pasaron veintiún años, y ese me gustó por otro motivo, porque después de dos décadas alguien se dio cuenta de que yo seguía ahí. Después llegaron el tercero y el cuarto, este último fue hermosísimo porque fue el premio por la creatividad en radio por lo que entendieron que había aportado algo nuevo a la radio, y este es el premio más bonito que te pueden dar ya que creas algo que queda para la historia de la radio. Pero en el fondo todos los premios tienen su mérito.

En cuanto a la escritura, en los últimos años ha publicado sus dos únicos libros “Carrusel Deportivo: Diario de un año” y “Debajo de la parra”, un libro de poemas, ¿Por obligación o por placer la escritura?
Siempre lo hago por placer. El libro de Carrusel fue por una necesidad anímica del momento, en ese año 2005 estuve bastante bajo de moral y fue un año duro y complicado, ya que mi mujer se puso mala yo tampoco estaba bien de salud, luego tenía dudas de si valía la pena seguir o no seguir y me preguntaba si no estaría haciendo el tonto ya. Y necesitaba un impulso, y un día estando con mi mujer en el coche volviendo para Galicia, se me ocurrió la idea de empezar a escribir un libro sobre las vivencias de Carrusel. Y ese año, cada día después de hacer Carrusel llegaba a casa y escribía sobre lo que había ocurrido, y en el mes de mayo me encontré que tenía doscientas cincuenta cartillas ya corregidas, así que las encuaderné se la mandé a “Aguilar”, les gustó y se publicó. Y luego “Debajo de la parra” fue una necesidad mía, yo quería hacer algo comprometido conmigo mismo, contar mis vivencias, sentimientos…y solo podía hacerlo escribiendo un libro de poemas, ya lo tengo y ya soy más feliz.


Echando la vista atrás, ¿Qué queda de aquel Pepe Domingo Castaño que llegó a Madrid?
Pues queda todo, yo sigo siendo el mismo o eso dicen los demás. Hombre, ya no piensas igual, ya no vistes igual, ya no comes igual, ya no vives igual…es todo muy distinto. Pero por dentro sigue estando aquel Pepe Domingo, aunque con más canas, con más años, con más experiencia y muchas heridas, también con muchas risas y muchos buenos momentos que predominan sobre los malos, con gente que te ha ayudado y gente que no te ha ayudado por eso yo siempre trato de ayudar a la gente en lo que puedo. Claro, en aquel entonces no tenía una carrera y si tuviese una carrera y le pidiese a un locutor famoso como Prats hacerle una entrevista y me dice que no, a mi me hubiera desengañado, habría dicho este tío es gilipollas. Por eso cuando me pedís una entrevista siempre digo que sí, porque creo que es mi obligación ayudar a la gente que está en este momento empezando, para que sepan lo que cuesta llegar arriba y lo que hay que hacer para ir subiendo escalones sin demasiada prisa. Mi carrera ha sido larga, tranquila, ha tenido momentos muy muy altos, en el setenta y cinco hubo un momento en el que si no llego a conocer a mi mujer de ahora igual me hubiera vuelto tonto y no hubiera sido el Pepe Domingo de hoy, pero ella me enseñó a tener los pies en el suelo. Por eso digo que cuando miro atrás me encuentro igual que antes, soy la misma persona.


A partir de su experiencia ¿Qué es lo que hay que tener para triunfar en periodismo?
Sobre todo, una gran vocación, saber que has elegido el camino adecuado y si estás seguro de eso, no debes escapar nunca de ese camino por muchas piedras que encuentres, a veces, habrá árboles en la carretera que habrá que quitar y que son una parada en tus sueños, pero si logras quitar esos árboles y seguir adelante la vocación es lo que te mantiene. También debes ser íntegro contigo mismo, no querer para los demás lo que no quieres para ti, no saltar nunca por encima de un compañero si no respetar al que vale más que tú, reconocer que puedes ser número uno pero que también puedes ser feliz siendo número diez o número veinte, saber que en cada momento habrá alguien que gane más que tú, que sea más guapo que tú, que sea más listo que tú y que sea mejor profesional que tú. El día que entiendas eso serás feliz, sino serás eternamente infeliz.


TEST
¿Qué es lo que más te gusta de Madrid?
El carácter que tiene Madrid, la ciudad abierta que es, donde cualquier persona venga de donde venga, piense lo que piense, rece lo que rece y sienta lo que sienta tiene una acogida grandiosa. Lo que más me gusta es la gente de Madrid y el Madrid viejo me vuelve loco. Cuando tengo un domingo libre, voy al Rastro y voy de copas por el Madrid viejo y acabo en Lucio. El Madrid viejo es un encanto.
¿Qué es lo que más echas de menos de Galicia?
Mi gente y… el color que tiene Galicia. Yo cuando veo por televisión un paisaje cualquiera digo; esto es Galicia, porque tiene un color especial y ese color sí que lo echo en falta.
¿Mejor libro que has leído?
Me gusta mucho “Veinte Poemas de Amor y Una Canción Desesperada” de Neruda. Porque creo que a un amante a la literatura tiene que gustarle la poesía de Neruda, ya que es directa, vibrante, dura que viene directamente del alma.
¿Un lema?
Pues mira, he sido lo suficientemente loco en mi vida para hacer muchas locuras y gracias a las locuras estoy donde estoy, porque si no hubiera estado un poco loco no habría venido de Santiago, ni habría pedido la baja en Padrón para ir a trabajar a Santiago. Entonces yo siempre digo que “añade a tu prudencia un toque de locura” y serás feliz toda la vida.



Cómo se puede comprobar estamos ante un hombre humilde, trabajador, que se ha curtido desde su infancia en un mundo muy alejado de la riqueza y el bienestar, y eso le ha calado en su carácter y en su forma de ser. Por eso a Pepe Domingo jamás se le subió ni se le subirá el éxito a la cabeza, a diferencia de muchas otras personas reconocidas en su profesión. La principal incógnita ahora es saber hasta cuándo va a seguir presente en las ondas, y si su ausencia mermará el incontestable dominio de Carrusel los fines de semana. Por el momento, debemos darle las gracias por lo que le ha dado a la radio y disfrutarle al máximo, ya que su retirada no está muy lejana y con él se irá una leyenda viva de la radio.

1 comentario:

  1. Buscando informacion sobre el MAESTRO Pepe Domingo,me encuentro un nuevo blog de mi deporte favorito!
    Y con un articulo de un DIOS de mi amada Juve y una entrevista del mejor periodista de este pais!Que gran comienzo!

    Un saludo "Fabi Bou" y suerte en tu nueva aventura y en tu carrera! ; )

    ResponderEliminar